Es uno de los complejos vitivinícolas más visitados del país, reconocido por su ambiente accesible y festivo que combina la tradición del vino con experiencias enoturísticas como recorridos por los viñedos, catas guiadas y eventos temáticos a lo largo del año; su propuesta destaca por acercar la cultura del vino a un público amplio en un entorno natural y relajado, rodeado de paisajes característicos del Bajío mexicano.




