Un importante asentamiento prehispánico de la cultura totonaca ubicado en la Sierra Norte de Puebla, cerca de Cuetzalan. Este sitio destaca por sus estructuras piramidales con nichos decorativos, similares a los de El Tajín, lo que refleja su relevancia cultural y arquitectónica. Fue un centro ceremonial que se desarrolló en un entorno montañoso, combinando historia, tradición y naturaleza en un mismo espacio.




